Después de seis meses y medio entré a su Facebook. Una vez ahí, eramos la página, la angustia y yo. Había que tomar una decisión, y fue no mirar ninguna de sus fotos, a simple vista parece que su vida sigue igual, y a simple vista (mirado desde mi ángulo) mi vida sigue igual. Esperaba sorprenderme mucho más, pero no pasó. ¿Habré dejado de sentir?...
Lo mismo pasó hace más de 15 días, cuando Él mágicamente me escribió por chat, la conversación empezó cuando me preguntó si la dirección de mail (la cual es mi nombre y apellido) era mi contacto (!), a lo cual le respondí que "tenía un alto poder de discernimiento para algunas cosas"; lo tomó mal, por supuesto, pero no me importó. Insistió y me preguntó como andaba, le dije que bien y me mandó un beso porque "tenía que seguir trabajando".
...
Sí, i n e x p l i c a b l e.
Todavía me resulta injusto que la suerte le haya regalado una mina, más jóven, rubia y con mas tetas que yo a un tipo que es un idiota con todas las letras.
Y a mi que?... probablemente sea porque no tengo suerte. A lo mejor la suerte depende de mi, y yo tengo que cambiar mi propia suerte, mi propio destino. Pero la verdad es que estoy cansándome que todo tenga que costarme el doble que a los demás. Algún día iba a pasarme, no?
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