En los últimos 15 días han pasado algunos acontecimientos, unos más gratos que otros. La primer semana de agosto me enteré que mi cuñada (la cual odio, y ella me odia a mi) está embarazada (esta vez es de verdad), en un momento pensé que mis padres se iban a poner en postura de abuelos pesados y anciosos... evidentemente eso no pasó (sólo pasa con el primer nieto). De todas maneras tuve que cumplir con el deber de hermana y para no quedar mal -y por si llega a pasarle algo a la mina, que no me adjudiquen la culpa a mi- le mandé un mensaje de texto felicitando únicamente a mi hermano (el cual nunca respondió).
En mi casa le dije muy seriamente a mis padres que no me interesa NADA al respecto de la criatura y sus padres, y que lógicamente pienso en no conocerla ya que mi cuñada no es capaz de saludarme en reuniones familiares, asique dudo que mucho menos sea capaz de "prestarme" a su hijo.
Durante la semana que siguió logré relajarme un poco y ya (casi) ni me hago problema por El Problema. La buena noticia es que sorpresivamente nació el hijo de mi amiga, entre una cosa y otra terminé yendo a visitarlos éste martes, y es un angelito precioso (es tan lindo ser tía política).
Mientras tanto anoche mi mamá me preguntó qué podíamos regalarle a mi hermano (cumple años el próximo sábado 4), le contesté que no sabía y que después veíamos; fue ahí, cuando procesé que probablemente me encuentre con la arpía embarazada... pero no voy a dejar de ir. Prometí desligarme por completo de ella y de mi hermano, y que de ahora en más ninguna actuación patética que tenga ella me va a mortificar -las últimas 3 reuniones a las que fui y nos cruzábamos, siempre volví a mi casa llorando-.
El otro día charlando con Sr. B nos dimos cuenta que, de alguna manera, retomamos el contacto desde abril... es raro, después de casi 4 años sin hablarnos, ahora chateamos día por medio, él me cuenta sus cosas (y eso me despeja) y yo le cuento algunas cosas. Es una compañía, el problema es que todavía no puedo asimilarlo a una realidad tangible... espero reaccionar antes que él se aburra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario