Sé que dije que iba a hablar lo menos posible con Damián... no cumplí. Hoy me dijo que el otro día mientras le respondía un mensaje el hermano le dijo "No me digas que volviste a hablar con.."; sí, me sentí por un segundo importante, evidentemente durante seis años este chico habló de mi hasta por los codos. Después me hizo sentir como la peor estúpida del mundo cuando me dijo que el hermano suele recordarle permanentemente que yo soy la que estuvo con Sr. A.
Técnicamente no estuve con Sr. A, sino que él optó por meterme su lengua hasta mi faringe; convengamos también que esa noche en esa fiesta había pocos candidatos: por un lado esta el hermano de Damián (mi mejor amiga estaba atrás de él), el pseudo novio de otra de mis amigas, un amigo gay que nos preparaba tragos, y tres amigos más de nuestro curso (en ese momento de 15 años todos), entre ellos Sr. B (que gracias a Dios no se acuerda de esa noche).
Indignada porque su hermano se acordaba de este episodio, y yo tardé algo así como 3 o 4 años para olvidarme de esa Noche Trágica; hoy, después de 7 años me lo vienen a recordar. Igual, como no puedo con mi orgullo, tuve que mandarme la parte y decirle que con el tiempo repunté y que estuve unos cuantos meses con el ex batero de la banda que a él tanto le gustaba.
Creo que salí ilesa.
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24 oct 2010
Chiste Interno*
15 may 2010
Deja Vu*
Anoche Sr. N me dejó "picando" algo, mientras chateabamos escribió un "Tengo que contarte algo, pero ahora me voy". Algo extraño, que durante 4 años que lo conozco jamás me planteó. Intenté no enroscarme y hoy, en un momento pensé que seguramente había aparecido alguna ex.
Hace 20 minutos esa conjetura se ratificó. Fue un deja vú. Aparentemente apareció una ex; lo que yo no termino de entender es porqué me lo cuenta si no estamos en nada, no existe un compromiso. Es raro. De todas maneras hice algo inexplicable: demostré celos, reconocí mis miedos, que siempre me cuesta dar el primer paso, y fui una egoísta diciendole que ojalá no funcionara su salida.
¡¡¿Cómo puedo decirle eso a una persona si no tengo nada serio?!!
¿Cómo voy a reaccionar así, si no sé si me gusta del todo? El tipo ideal no es, está clarísimo, pero tampoco es un mal candidato... o mejor dicho, entre tan poco stuff ultimamente, éste es el que mejor me comprende, al menos me llama por teléfono cuando estoy enferma, y creo que eso fue determinante esta semana, porque me agarró nostalgia.
Necesito un consejo urgente.
Hace 20 minutos esa conjetura se ratificó. Fue un deja vú. Aparentemente apareció una ex; lo que yo no termino de entender es porqué me lo cuenta si no estamos en nada, no existe un compromiso. Es raro. De todas maneras hice algo inexplicable: demostré celos, reconocí mis miedos, que siempre me cuesta dar el primer paso, y fui una egoísta diciendole que ojalá no funcionara su salida.
¡¡¿Cómo puedo decirle eso a una persona si no tengo nada serio?!!
¿Cómo voy a reaccionar así, si no sé si me gusta del todo? El tipo ideal no es, está clarísimo, pero tampoco es un mal candidato... o mejor dicho, entre tan poco stuff ultimamente, éste es el que mejor me comprende, al menos me llama por teléfono cuando estoy enferma, y creo que eso fue determinante esta semana, porque me agarró nostalgia.
Necesito un consejo urgente.
En Este Capítulo:
Amor,
Celos,
Contradicciones,
Desamor,
Miedos,
Palabras,
Paranoia,
Pasión Interior,
Sr. N
12 may 2010
Nocturne*
No podía explicar el vacío que sentía, aquí en el corazón de la bestia: éxito, luces brillantes, amigos bulliciosos, música… Siempre estaba ocurriendo alguna cosa. Todo ocurría tan deprisa… pero faltaba algo. Ella anhelaba algo estable. Algo que estuviera siempre ahí, invariable. La decisión se tomó. Todo se organizó. Se iría a casa. 
-“¡Es mío, es mío!”.
-“¡Dámelo!”.
Abrió la puerta y allí estaba su madre, a cuatro patas, con su hermana, tirando de algo crudo, rojo y goteante. Alzaron la mirada y su vista se encontró con la de ellas, lo que la dejó clavada en el sitio. Empezaron a acercarse, más… y más…
¡Llévame de vuelta! ¡Llévame de vuelta!
Mira al lugar al que has llegado, no al lugar del que procedes.

El paisaje que veia por la ventanilla cambió de forma bastante repentina. Donde antes cada cosa era contigua a otra, ahora, todo estaba bastante aislado. Caía una tarde invernal que acentuó ese aire desolado. Lejos de todo, sintió la primera punzada de pánico.
Al bajar del tren, se burló de su estúpida imaginación: “¡Es absurdo!” y sintió entusiasmo ante la idea del corto paseo a pie que la esperaba desde la estación hasta su casa, cruzando el bosque.
¡Ah, el bosque! ¡Qué emocionante!
Se sentía como si fuera a embarcarse en una pequeña aventura.
Al bajar del tren, se burló de su estúpida imaginación: “¡Es absurdo!” y sintió entusiasmo ante la idea del corto paseo a pie que la esperaba desde la estación hasta su casa, cruzando el bosque.
¡Ah, el bosque! ¡Qué emocionante!
Se sentía como si fuera a embarcarse en una pequeña aventura.
De pie ante la boca del bosque, mirando hacia su larga y negra garganta, se adentró en él unos pasos y fue lentamente consumida.
Estaba oscureciendo y la luna, que aparecía a veces brevemente entre las ramas, era más una provocación que un consuelo.
No importaría si hubiera podido obligar a sus ojos a darle visión de túnel, pero todo estaba vivo a los lados y detrás de ella.
La siguiente punzada de pánico, que puso las cosas aún peor. El camino se estrechó, las ramas se acercaron y oyó el eco de mil navajas automáticas.
Los árboles habían sacado las garras.
Ya no fue solo una punzada de pánico esta vez.
¡Corre!
Escapó, escupió, por así decir, sin aliento. Se encontró en pie ante la puerta de su casa. Pronto estuvo dentro con la familia.
¿Decepcionada?.. Pues sí.
No le dieron la sonora bienvenida que esperaba y necesitaba. Sí, muy cariñosa y todos estaban ansiosos por oír todas sus historias, pero se sintió incómoda. Se sintió como si la estuvieran ahogando, con los planes que hacían para que se quedara no solo unos días, sino quizás una semana, o dos, o más, haciendo caso omiso de sus protestas, como si no estuviera, mientras posaban sobre ella miradas avariciosas y posesivas.
Estaba oscureciendo y la luna, que aparecía a veces brevemente entre las ramas, era más una provocación que un consuelo.
No importaría si hubiera podido obligar a sus ojos a darle visión de túnel, pero todo estaba vivo a los lados y detrás de ella.
La siguiente punzada de pánico, que puso las cosas aún peor. El camino se estrechó, las ramas se acercaron y oyó el eco de mil navajas automáticas.
Los árboles habían sacado las garras.
Ya no fue solo una punzada de pánico esta vez.
¡Corre!
Escapó, escupió, por así decir, sin aliento. Se encontró en pie ante la puerta de su casa. Pronto estuvo dentro con la familia.
¿Decepcionada?.. Pues sí.
No le dieron la sonora bienvenida que esperaba y necesitaba. Sí, muy cariñosa y todos estaban ansiosos por oír todas sus historias, pero se sintió incómoda. Se sintió como si la estuvieran ahogando, con los planes que hacían para que se quedara no solo unos días, sino quizás una semana, o dos, o más, haciendo caso omiso de sus protestas, como si no estuviera, mientras posaban sobre ella miradas avariciosas y posesivas.
Cuando llegó la hora de la sustanciosa cena, se sintió aliviada. Tenía hambre.
“Mmmm”. ¡La comida de su madre!
La carne que cocinaba tenía un sabor único. Debía pedirle el secreto.
Sentada a la mesa de cara a su hermana y a su madre, las observó. Tenía la cabeza gacha, tan centradas en comer… ¡Qué concentración! Ella también tomó unos bocados, pero se encontró con que, sin saber por qué, había perdido el apetito. De vez en cuando, alzaban la vista y la encontraban mirando, con lo que la avergonzaban y la hacía sentir culpable. Pero no podía dejar de observarlas. Era de una fealdad fascinante: del tenedor a la boca y después vuelta al plato, interminablemente. Terminaron de cenar.
Aquella noche, el silencio fue insoportable, y su sueño se vio interrumpido al abrirse la puerta. ¿O seguía dormida? Todo era tan confuso… abrió los ojos y levantó la vista para ver a una figura que se alzaba a los pies de la cama. ¿Era su hermana? El silencio era total. El miedo le impidió gritar. La figura salió sigilosamente. Estaba fuera de sí. Echó a un lado las mantas y corrió escaleras abajo, encendiendo las luces mientra bajaba. Algo le hizo parar en seco frente a las puertas del cuarto delantero. Oyó las recriminaciones ahogadas de una disputa.
-“¡Es mío, es mío!”.-“¡Dámelo!”.
Abrió la puerta y allí estaba su madre, a cuatro patas, con su hermana, tirando de algo crudo, rojo y goteante. Alzaron la mirada y su vista se encontró con la de ellas, lo que la dejó clavada en el sitio. Empezaron a acercarse, más… y más…
¡Llévame de vuelta! ¡Llévame de vuelta!
Mira al lugar al que has llegado, no al lugar del que procedes.
En Este Capítulo:
Amor,
Contradicciones,
Miedos,
Palabras,
Paranoia,
Pasión Interior,
Pensamientos,
Vida
11 may 2010
El Momento de la Verdad*
Finalmente hoy dimos la clase. El profesor nos dió "una crítica constructiva", que más que una crítica constructiva fue un hachazo en la nuca. No le gustó mucho que digamos, pero yo creo que podría haber salido mucho peor.
Mi faringitis contagiosa sigue evolucionando, creo que de a poco me ataca la garganta.
Hoy me llamó Sr. N, estamos hablando bastante ultimamente, sin ir más lejos ayer lo llamé yo. No sé, me agrada hablar con él, tiene linda voz, aunque siempre hablememos de los mismo temas. Igual no, no voy a depender de otro hombre por mucho tiempo, no quiero, no tengo ganas, no quiero poner pilas para que ninguno me guste.
Mi faringitis contagiosa sigue evolucionando, creo que de a poco me ataca la garganta. Hoy me llamó Sr. N, estamos hablando bastante ultimamente, sin ir más lejos ayer lo llamé yo. No sé, me agrada hablar con él, tiene linda voz, aunque siempre hablememos de los mismo temas. Igual no, no voy a depender de otro hombre por mucho tiempo, no quiero, no tengo ganas, no quiero poner pilas para que ninguno me guste.
Finalmente Kitty Wu me alcanzó mis fotocopias sobre arte argentino, para ponerme a estudiar, creo que en 20 días es el parcial, y leí menos de la mitad. Dudo llegar. Estoy fuera de ritmo.
En Este Capítulo:
Amor al arte,
Contradicciones,
Desamor,
Facultad,
Faringitis,
Kitty Wu,
Palabras,
Paranoia,
Pensamientos,
Sr. N,
Té con Miel,
Vida
10 may 2010
Paranoia*
Acabo de ir al médico, porque literalmente "ya no daba más", después de la fiebre de ayer, el resfrío y el dolor de garganta, hoy se sumó dolor de espalda y dolor de cabeza, asique no resistí más y fuí a la guardia.
La doctora muy paranoica (supongo que por el tema de la Gripe A), me atendió y se puso guantes de latex y barbijo, me miró la garganta aterrada y con asco y me dijo que tenía faringitis contagiosa. Ahí la asustada fui yo, en 22 años nunca tuve faringitis, no puedo ni hablar, tengo sed todo el tiempo, tengo que terminar el trabajo de mañana y honestamente dormiría horas y horas. Me dijo que tome paracetamol, o sea, nada, porque el paracetamol no me hace nunca efecto.
Mañana reportaré cómo nos fue en la clase. Que Dios nos ayude.
La doctora muy paranoica (supongo que por el tema de la Gripe A), me atendió y se puso guantes de latex y barbijo, me miró la garganta aterrada y con asco y me dijo que tenía faringitis contagiosa. Ahí la asustada fui yo, en 22 años nunca tuve faringitis, no puedo ni hablar, tengo sed todo el tiempo, tengo que terminar el trabajo de mañana y honestamente dormiría horas y horas. Me dijo que tome paracetamol, o sea, nada, porque el paracetamol no me hace nunca efecto.
Mañana reportaré cómo nos fue en la clase. Que Dios nos ayude.
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