28 jul 2010

No Voy A Contar El Final*

Esta tarde fui al cine a ver la última película de Alain Resnais. Supuse que iba ser interesante debido a los antecedentes con Hiroshima Mon Amour. Sin dudas no es igual, pero de todas formas me agradó. Son esas películas en las que uno se confunde, que no tienen un mensaje ni un final precisos… que intentan ser surrealista pero no son... y tampoco son mediocres, todo lo contrario, terminan siendo las mejores, porque ¿para qué voy a ir al cine a ver una películacon un final feliz?.
Lo que me encanta es la casualidad y simplicidad de los hechos, sobre todo porque uno sale del cine con la esperanza que algo así te pase en algún momento de tu vida, existe ese instante de ensoñación que es fascinante. Las películas francesas tienen esa magia que no tiene las demás.


En lo que va de esta semana me dí cuenta que me encanta autoaniquilarme, el simple hecho de pensar en que Él puede estar pasando mejores momentos que yo me saca de quicio. Quizás no es así y sigue igual de deprimido y frustrado que siempre, quizás es lo contrario. Supongo que siempre voy a tener esa duda, y ni siquiera Él mismo me la va a poder aclarar. Lo interesante es que mientras hago catarsis sobre Él creo que no fue tan valioso como pensaba, que es un tipo que sirve para cosas elementales, no sabe escuchar ni dar consejos, mucho menos contener a alguien cuando está mal. Al pensar esas cosas le saco automáticamente el valor como persona. ¿Haré mal?.

23 jul 2010

Obsesión*

Después de haber sentido una autodecepción con la facultad, de estar casi un mes sin pensar en rendir nada, ayer logré rendir , salí satisfecha (un ocho), y mientras volvía para mi casa pensé en que realmente prefiero tener notas altas (de 8 en adelante) en mi libreta para que quede "prolija". Eso se llama obsesión.

Ya pasaron 4 meses del abandono. Estoy un poco mejor. Sin embargo sigo insegura, creo que no voy a encontrar a nadie más, creo que no soy la misma y que no puedo brindarles nada a las (poquísimas) personas que me rodean, me siento sola. Estoy sola. Pienso en él eventualmente (menos que antes). Sufro menos que antes. Presiento que no va a volver nunca. Muchas veces me preguntó "¿Por qué me dejó?", y eso es lo que me hace sentirme menos persona.

El otro día pensaba que realmente lo que me angustia es no tener a alguien por quién preocuparme. Es algo raro, pero me hace falta eso. Y a esta altura perdí el estereotipo de hombre perfecto que creía que conocía.