Esta mañana escuché a la madre de Gustavo, y hace un rato a la hermana hablar, todavía no viajaron para allá, pero aparentemente el cuadro no empeoró, eso es relativamente bueno, auqnue no sea ni un avance ni un retroceso.Es espantoso que la gente se acuerde de mi cuando una persona pública está mal.
Uno ahora puede escuchar un disco de él o de Soda, y sentirlo desde otro punto, salir un poco de esa burbuja de composición y sentirlo más personal, como si él haya pensado en todo eso como algo casi premeditado; ya no es un tema compuesto para alguno de nosotros, sino que todos los temas hablan de él. Por momentos da escalofríos. Mientras tanto hay que esperar, y esperar es desesperar.
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